Para empezarCualquier dato que venga del cliente es un arma potencial apuntando directamente a tu base de datos.
El vector favorito
Más del setenta por ciento de las vulnerabilidades críticas en aplicaciones web explotan un fallo fundamental: el servidor confía ciegamente en los datos que introduce el usuario a través de formularios, URLs o cabeceras HTTP.
¿Qué es la validación?
La validación de entradas es el proceso de verificar que los datos proporcionados por el usuario cumplen exactamente con las reglas de formato, longitud, tipo y rango esperados antes de permitir que la aplicación los procese.
El mito del frontend
Confiar en la validación de JavaScript en el navegador es un error crítico de diseño. Un atacante puede desactivar JavaScript, interceptar la petición con un proxy y enviar cualquier carga maliciosa directamente a tu backend.
Pilares de validación
Para construir un filtro de entradas verdaderamente seguro en tu aplicación web, debes aplicar rigurosamente estos cuatro principios fundamentales en el lado del servidor:
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Entendiendo la sanitización
A diferencia de la validación, que rechaza lo incorrecto, la sanitización limpia y transforma los datos potencialmente peligrosos eliminando o codificando caracteres especiales para que sean inocuos si se interpretan como código.
Payload evadido
Un atacante no necesita herramientas complejas; basta con introducir comillas simples o etiquetas HTML maliciosas en un campo de texto estándar para comprobar si el backend procesa los datos crudos.
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